Vía meneame veo una noticia acerca de la regulación de la prostitución en España, la cual al parecer causa mucho revuelo.
A mi personalmente este tipo de situaciones me impresionan, ya que normalmente las respuestas ante estas circunstancias suelen ser muy cinicas.
La razón es simple; después del tráfico de drogas, la pornografía y el mercado del sexo son las actividades que más generan dinero a nivel mundial.
Si lo vemos desde ese ángulo, cualquiera querría un pedazo de ese pastel de miles de millones de dólares, y sinceramente, creo que la regulaciónen este asunto puede ser ambas cosas: beneficas y perjudiciales.
El tráfico de personas podría aumentar de manera considerable, pero me parece que esta situación no se combate legalizando el sexo a domicilio, si así fuera, desde hace ya bastante tiempo nos hubiéramos de tanto relajo relacionado al sexo.
El verdadero problema desde mi punto de vista viene en varias presentaciones.
Por un lado tienes a la iglesia, para mi punto de vista sólo hablaré de la iglesia católica. La cual quiere meter su asquerosa nariz en cada pequeño orificio social de la humanidad, no les parece nada, prohíben todo, y si no les parece lo que haces y/o dices contra ella, te lanzan la maldición mágica llamada excomunión.
Por otro lado tienes la ignorancia ancestral que se mantiene ahí en forma de “tradiciones” que a mi parecer ya son arcaicas y lo único que hacen es entorpecer el crecimiento mental y emocional de los humanos, sobre todo de las féminas.
De esta manera es que aun en este año 2007, aun vemos con asco y desagrado cosas que son tan naturales como los pecaminosos gasecillos, aunque hay algunas cosas que si merecen ser atendidas poniendo a un lado la puta religión que lo único que hace es causar problemas en lugar de solucionarlos.